Jugadores mexicanos, las baratijas del futbol internacional

   Axel Bárcenas / @el_rumour    02 Feb 2018


Desde aquel lejano 1934, cuando Luis de la Fuente ‘El Pirata’ abandonó al Club España dispuesto a enfilarse en el Racing de Santander para convertirse en el primer futbolista mexicano en jugar en Europa, quedó asentada una regla tal vez imaginaria entre los jugadores y directivos aztecas. Desde aquel momento, formar parte del balompié del Viejo Continente garantiza un boleto casi vitalicio para jugar con la Selección Mexicana; sin importar que, en algunos casos, el nivel demostrado en la cancha sea miserable.

Como si se tratara de una cláusula entre promotores y clubes, el ‘Tricolor’ no puede dejar fuera a ningún miembro con injerencia en el extranjero: aunque se encuentren en equipos cuyos nombres sean tan extraños como las regiones a las que pertenecen o, peor aún, aunque su nivel deportivo esté por debajo de lo esperado. Tal es el caso de jugadores como Carlos Ochoa, Omar Bravo, Francisco Fonseca, Antonio De Nigris y, más recientemente, Giovani Dos Santos, Carlos ‘Gullit’ Peña y Francisco Guillermo Ochoa; sólo por mencionar algunos.

Si bien es cierto que no todo el producto de exportación se ha convertido en cascajo europeo, la plantilla que hoy comanda Juan Carlos Osorio ha servido como paliativo para la desgracia de quienes vienen arrastrando la cobija; pues, con partidos ‘moleros’ o torneos vomitivos, muchas ‘estrellas’ ocupan la vitrina tricolor para tratar de olvidar sus malos momentos fuera de casa: justificando de una forma bastante mediocre un llamado inmerecido al representativo de su país.

Ante este trágico panorama, que sólo ha funcionado como atole con el dedo para los aficionados, la situación parece agravarse de cara al mundial de Rusia. Hasta hace unos años, los derrotados se tragaban su orgullo para volver con la cola entre las patas al futbol nacional; sin embargo, el paso del tiempo, el dinero y los delirios de grandeza, le han dado grosor a la soberbia del jugador, provocando que su orgullo les impida ser repatriados, con la intención de buscar oportunidades en equipos del montón donde puedan seguir cobrando en euros... o dólares.

En esta recta final de cara a la evento futbolístico más importante del mundo, la urgencia por seguir cobrando es tan latente como el hecho de sumar minutos, pues la permanencia de sus sueños en el extranjero depende del tiempo que sumen con su selección y, por su puesto, de su participación en el mundial. Por ello, en los últimos días el mercado de piernas entre los aztecas se ha convertido en un verdadero tianguis de remates, donde los jugadores buscan colocarse en donde sea para darle cuerda al reloj.

Según cifras de Transfer Market: Carlos ‘Gullit’ Peña se marchó de Chivas al Rangers tasado en 3 Millones de Euros y abandonó el club escocés para regresar a Cruz Azul cedido por 2.5 MDE; Efraín Juárez, quien llegó a Monterrey con un valor de cercano a los 1.5 MDD, terminó por volar a la MLS con el Vancuver por 800 mil billetes verdes; Héctor Moreno salió del PSV a la Roma valuado en 8 MDE y se marchó de ‘La Loba’ por la puerta de atrás con un precio de 5 MDE, a la Real Sociedad; mientras que Miguel Layún llegó al Porto cotizado en 7 MDE y firmó con el Sevilla de España por de 6 MDE.

Aunque existen casos excepcionales, impulsados por el conformismo, como Carlos Vela, Jonathan y Giovani Dos Santos; quienes decidieron ‘terminar’ sus carreras a temprana edad, llenandose los bolsillos con salarios estratosféricos en la infumable MLS, pese a que sus cartas rondan los 10 MDE: precios tan indignos como la capitanía de Giovani Dos Santos con el Tricolor. En casos más trágicos, también hay quienes son mendigos del tiempo, como Javier ‘Chicharito’ Hernández; atacante que no ha encontrado estabilidad en su carrera desde su salida del Manchester United. Muestra de ello, es su desesperación por no jugar, misma que lo ha motivado a ofrecer sus servicios a clubes como el Besiktas de Turquía o a la MLS.

Sea por soberbia, malas decisiones o su desesperación, hoy en día, la mayor parte de los futbolistas mexicanos que militan en Europa, están motivados por un ente extrafutbolistico; el cual, los orilla a permanecer en posible estado de ansiedad por encontrar un club que les pague bien y además les de minutos. La intermitencia de los jugadores aztecas, es notoria en un futbol tan competitivo como el europeo, tanto así que hoy son el ‘peor es nada’ de muchos clubes en el extranjero y (por desgracia para millones de aficionados) son la ‘esperanza nacional’ en el próximo mundial.