La más grande leyenda del fútbol mexicano; Nacho Trelles cumple 101 años

   Carlos Rodríguez Ávila/@miyagui_flx    31 Jul 2017


La palabra leyenda proviene del latín, y una de las definiciones que le da la Real Academia Española es “persona o cosa muy admiradas y que se recuerdan a pesar del paso del tiempo”, y hoy precisamente les hablaré de la que, para mí, es la leyenda más grande en la historia del fútbol mexicano. Y no, al momento de estar escribiendo esto no haré distinción en cuanto a clubes o Selección Nacional, señalo absolutamente todo aspecto relacionado con el balompié mexicano.

Hoy se conmemoran 101 años de que México cuenta con Ignacio Trelles Campos, sí, aquel que todos conocemos de manera popular como ‘Nacho Trelles’. Y no, no me estoy equivocando, nuestro país celebra cada 31 de julio el contar con él, en segundo plano queda festejar su cumpleaños. Don Nacho, oriundo de una una de las tierras que más respiran fútbol en el país, Guadalajara Jalisco, nació un día como hoy pero del ya lejano 1916. Para darse una idea de qué épocas eran, el día que nació, ni siquiera se había consumado la Revolución Mexicana.

Su carrera como jugador fue efímera pues debutó en 1934 con el Necaxa, para pasar al América en 1943, al Monterrey tres años más tarde y de ahí emigrar a Estados Unidos alistándose en las filas de los Chicago Vikings en 1948 para volver ese mismo año a México y jugar con el Atlante donde se retiraría debido a una fractura de tibia y peroné en apenas su primer partido con los potros. Don Nacho siempre ha opinado que “las lesiones llegaron tarde porque me permitieron jugar de manera profesional”.

Su pronto retiro no hizo más que estimularlo a seguirse dedicando a su más grande pasión después de su familia, el fútbol y aquí es donde nuestra historia principal comienza.

 


Trelles dando indicaciones a sus pupilos del Toluca.

 

Su primer equipo dirigido fue el Cuatla para pasar posteriormente al Zacatepec que por aquel entonces se encontraba en la segunda división, logrando el ascenso y el debut más goleador en la historia de la Liga (8-0 a Veracruz). Al terminar la temporada pasaría a dirigir al Marte, club con el que  lograría su primer campeonato de liga en la temporada 53-54. La siguiente temporada regresaría al Zacatepec para ganar la liga esa misma campaña, con los Cañeros lograría otro título más de Primera Divisón (57-58), dos Copas México (56-57 y 58-59) y dos Campeón de Campeones, (‘54 y ‘58).

Su siguiente club con el que coronaría sería con los Diablos Rojos del Toluca, siendo bicampeón de la Primera División en la 66-67 y 67-68 (y ganando sus respectivos Campeón de Campeones). Sus títulos de Liga terminarían con otro bicampeonato, con el Cruz Azul, en la 78-79 y la 79-80. También dirigiría al América, Puebla, Atlante, la U. de G. y otra vez al Puebla pero sin ningún éxito reflejado en su palmarés.

Su pronta proyección en Primera División se vio reflejada con el llamada a la dirección técnica de la Selección Mexicana, donde en 1957 se incorporó como asistente técnico y pese a lo que dicen la mayoría de medios él mismo ha declarado que en el mundial de Suecia 1958 fue registrado como técnico titular debido a problemas de salud de Antonio López Herranz, el DT del Tri por aquellos años.

 


Nacho Trelles junto con Pelé, en Suecia 1958.

 

En la Selección Nacional consiguió lo que nadie había logrado, el primer empate en la historia de los Mundiales, fue contra Gales en el Mundial de Suecia y posteriormente volvería a escribir su nombre en la historia del Tricolor siendo el DT de la primera victoria en un Mundial, contra Checoslovaquia en el Mundial de Chile 62.

Ignacio Trelles fue alguien adelantado a su época, un entrenador que practicaba la táctica de sus equipos basándose en otros deportes, los recorridos de cancha se los enseñaba a sus jugadores por medio del basquetbol, pues según él, alguien que pudiera jugar bien baloncesto sería capaz de jugar bien fútbol porque eran los mismos recorridos con la diferencia de un poco más de distancia. El fútbol de sus tiempos era diferentes al actual, el juego era menos atlético e inclusive no se acostumbraba que los arqueros tuvieran entrenamientos. Él puso a la ‘Tota’ Carvajal (otra leyenda del fútbol mexicano) a entrenar con un ovoide de fútbol americano. Lo tiraba frente al portero y le pedía que se tratara de anticipar al rebote del balón, que es completamente irregular.

 


Trelles durante un entrenamientos de arqueros. 

 

Hemos estado hablando del técnico que más partidos ha dirigido en Primera División con 1083, lo sigue el ‘Tuca’ Ferretti con 1023 y seguramente lo superará, el técnico con más Ligas ganadas con 7, siendo Vucetich y Ferretti estrategas en activo más cerca de él con 5 cada uno, recordando que las de Don Nacho eran temporadas largas. También es el técnico con más partido al frente del Tri, con 106, récord que actualmente está fuera de peligro. Y obviamente hablamos del técnico con más títulos oficiales en sus vitrinas, con 13.

Por ningún motivo nos podemos olvidarnos de aquello que también lo hizo famoso en el folclor mexicano, sus ‘protestas’, como él les llama, a ojos de muchos, sus trampas. Trelles fue un técnico que hizo todo cuanto estaba permitido y poco más para lograr ganar. Queda en la memoria cada vez que él lanzaba balones dentro de la cancha para parar el juego en cuanto su equipo se empezaba a ver superado o a minutos del final del encuentro. O la ocasión en que pidió casaca y cámara a un fotógrafo para poder ingresar a la cancha a darle indicaciones personales a uno de sus jugadores (por aquel entonces se le permitía pisar cancha a la prensa).

Otra de las cosas que lo hicieron la leyenda que es, fueron sus declaraciones, casi siempre cantinfleando o respondiendo a preguntas lógicas con respuestas lógicas. En alguna ocasión le preguntaron que cómo había visto el juego, contestando con simpleza: “sentado y desde la banca”, o cuando respondió a la pregunta si pensaba poder ganar el siguiente juego (que pintaba difícil) con su famoso “de llegar a pensar que no puedo mejor ni me presento”. Una de sus respuestas más famosas fue cuando le preguntaron por el casi recién bautizado Clásico de México, tratando de crear un poco de presión a lo que replicó, así, sencillo, que “¿Clásicos, joven? Clásicos los cerillos”.

 


Trelles discutiendo con un árbitro, como acostumbraba a hacerlo.

 

Actualmente es consejero de los directores técnicos del Cruz Azul, equipo al que se entregó y enamoró ya en su retiro profesional, no asesora al DT de la máxima categoría porque ello implicaría viajar por todo el país y es algo que su salud ya no permite.

Don Nacho opina sobre los actuales fichajes millonarios que “los que manejan el fútbol han exagerado”, también piensa que por la comercialización del deporte ya se ha terminado el amor por la camiseta. Y que el fútbol actual comparado al de sus años únicamente se diferencía en que ahora se juega con una violencia que antes no existía.

Lamentablemente en nuestra cultura estamos acostumbrados a reconocer lo hecho por las personas cuando ya es muy tarde o cuando ellos ya no están con nosotros, siendo el claro ejemplo que este gran estratega apenas recibió un Balón de Oro en reconocimiento a su carrera en los anteriores galardones de la Liga MX. Nunca es tarde para que un estadio o un trofeo lleve su nombre, como el Zamora en La Liga o el Vince Lombardi en la NFL.

Reconozco que el artículo no ha sido nada corto pero para alguien de la inigualable talla de Nacho Trelles no hay manera de poder resumir más su total aportación al fútbol mexicano. Soy consciente que algún día sus récords serán batidos pues el balompié actual cuenta con más títulos en disputa y más partidos por temporada, no sé cuánto se tarden, pudieran ser 10 o 50 años pero el día que eso pase todos recordaremos que hace muchos años hubo un solo hombre que tuvo todos esos récords juntos: La más grande leyenda del fútbol mexicano.

Con cariño para Don Nacho Trelles, de un gran admirador de su aportación al deporte nacional.